lunes, 13 de octubre de 2014

Puchero de garbanzos y setas (no-callos) (preparación: 15 min/ cocción: 1 hora y 20 minutos)



Ingredientes: (6 raciones aprox.)


- 2 cebollas medianas
- 800 gr de garbanzos
- 1/2 kilo de setas
- 2 patatas grandes
- 2 cucharadas de pimentón
- 1 cucharada y 1/2 de comino
- Sal
- Aceite de oliva
- 1 litro y 1/2 de agua




Elaboración:

Esta receta es muy sencilla y como veis los ingredientes son muy comunes. Lleva bastante tiempo de cocción simplemente para que la salsa espese. Pero el tiempo de trabajo es muy poco. Así que vamos allá.

En primer lugar picamos fino las cebollas y partimos las setas (yo directamente las cojo con las manos y voy rompiendo longitudinalmente). Yo uso setas comunes (pleurotus ostreatus) porque las shiitake me resultan demasiado viscosas. Pelamos las patatas y las troceamos (pedazos de 1 cm de grosor más o menos). Ponemos en una cacerola un fondo de aceite a fuego fuerte y echamos la cebolla y las setas. Yo de primeras no le echo aún la sal para que las setas no suden tanto. Lo que quiero primero es que se dore todo un poco. Así que fuego fuerte y remover a menudo y a los pocos minutos añadimos las patatas. Y lo mismito: caña al fuego y remover. Si veis que las setas absorvieron todo el aceite podéis echar otro chorrito para que se doren las patatas. 

Pasados unos minutitos añadimos los garbanzos. Yo soy desastre para planificar las comidas y es raro que me acuerde de poner garbanzos a remojo. Así que podéis usar garbanzos cocidos de bote (doy fe de que no se deshacen aunque los tengamos al fuego una hora). Si no ya sabéis: a poner el día anterior garbanzos a remojo. Después de añadirlos incorporamos también el pimentón (yo usé un pimentón dulce que compro a granel en O graneiro de Amelia, que está tremendo. Seguramente uno ahumado también le puede dar un toque muy bueno), el comino y un poco de sal. Bajamos un poco el fuego y removemos para cocinar bien el pimentón sin que se nos queme. En este punto con todo teñido de rojo la comida ya tiene una pintaza tremenda.



Entonces añadimos el agua, vemos como se "destiñen" los garbanzos y soltáis un "oooooooh...". Pero tranquis. Ponemos a fuego fuerte hasta que hierva, removiendo de vez en cuando, y cuando rompa a hervir bajamos a fuego medio. Ahora ya os podéis olvidar de la cacerola durante una hora y si os acordáis alguna vez por el medio podéis ir a darle un meneo (ayudará a que espese la salsa) y ver como va la cosa. 



Si veis que la salsa no espesa (me extraña), podéis añadir un poco de maizena diluída en agua. 

Y no tiene más ciencia. Como veis le puse patatas y ya sé que la receta original no las lleva, pero no estoy intentando reproducirla (esta está mucho más rica, ¡dónde va a parar!). Simplemente es que no concibo un puchero sin patatas y además ayudan mucho a que espese la salsa.


Espero que os guste tanto como a mi. Y ya sabéis que estos platos siempre saben aún mejor al día siguiente. A disfrutar.

3 comentarios:

  1. Me encanta!!!!! Al fin! jeje, yo fui una de esas pesaditas que te insistía en que la colgaras desde el principio. Y además me ha gustado mucho el tono de humor que le pones a la explicación xDDDD.
    Con lo de las patatas estoy de acuerdo, son básicas en cualquier puchero, lo digan los cánones o no.
    Gracias!!!
    Vane.

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    1. Jejeje Vane, después de escribir le pregunté a Nai "¿Estoy empezando a ser ya demasiado informal?" Tenía el día tonto XD Y con lo de las patatas... es que ya me parece hasta un pecado el no echárselas a esto.

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  2. Mañana frío siberiano y una sustitución en una escuelita; que puedo hacer de comer para llegar a casa, quitarme el frío y reponerme de 20 amigos que van a pasar la mañana midiendo a la profe nueva?? Un pucherazo!!!! jajaj gracias una vez mas!!!!

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