lunes, 2 de noviembre de 2020

Croquetas de calabizo y castañas (preparación: 45 min / cocción: 15 min)

 

Ingredientes: (25 croquetas aprox.)

Para la masa

- 3 chorizos calabizos

- 200 gr de castañas

- 5 cdas de margarina

- 1/2 taza de harina

- 500 ml de leche de soja sin azúcar

- Sal

- 1 hoja de laurel

Para el rebozado:

- Harina de trigo

- Harina de garbanzo

- Agua

- Pan rallado


Elaboración:

El otro día nuestra vecina nos regaló unas castañas y empezamos a hablar de lo mucho que nos gustan en cualquiera de sus versiones. Entonces nos dijo que una conocida suya hacía croquetas de chorizo con castañas... y se me iluminó la mirada. No podían ser más fáciles de veganizar. Hoy por fin probamos a hacerlas y la verdad es que estoy muy muy contento con el resultado. Así que vamos a por ello que están tiradas de hacer.

Lo primero que vamos a hacer es pelar las castañas y cocerlas con una hoja de laurel. Las tendremos al fuego hasta que estén tiernas, pero que no se deshagan. El tiempo de cocción va a depender del tamaño de las castañas. Vais probando de vez en cuando a pincharlas con un cuchillo y listo. Cuando ya las tengáis las escurrís y las reserváis.

Ahora podemos preparar ya la bechamel. Ponemos la margarina en una olla a fuego medio y esperamos a que se derrita completamente. Añadimos la harina de trigo y removemos con unas varillas para cocinarla un poco. Después vamos incorporando la leche de soja sin azúcar poco a poco mientras no paramos con las varillas, para que no se nos formen grumos. Recordad que estamos haciendo croquetas, así que no queremos una bechamel demasiado ligera. Cuando la tengamos añadimos las castañas y el calabizo bien picados y lo integramos todo bien. A mí por ejemplo me gusta encontrarme trocitos "importantes" en el relleno de las croquetas, pero si no es vuestro caso lo picáis todo bien finito y listo. Yo salaría en este momento para probar la masa con todos los ingredientes. Cuando tengamos la mezcla lo pasamos todo a una fuente o plato, lo dejamos templar y lo metemos a la nevera un par de horas para que sea más manejable y podamos dar forma fácilmente a las croquetas. 

Pasado este tiempo preparamos la mezcla para el rebozado con la harina de garbanzo y el agua. No he puesto cantidades porque de lo que se trata es de conseguir una textura similar a la del huevo batido. Así que simplemente con mezclar (muy bien) la harina con una cantidad un poco menor de agua, ya estaría. Ahora cogemos una cucharada de la masa, le damos forma (yo uso dos cucharas para hacerlo), la pasamos por harina, por la mezcla líquida y al pan rallado. Hay quien le da un doble rebozado... pero para mí así ya están perfectas. Cuando las tengamos listas sólo queda freírlas, pasarlas por papel absorbente y al plato. Y listo.

Cuando me enteré de esta mezcla ya me sonó genial, pero al probarlas... de verdad que son de las croquetas más ricas que comimos nunca. Espero que os gusten.


No hay comentarios:

Publicar un comentario